Después de buscar diferentes alternativas, de la forma más inesperada comencé a asistir a unos talleres grupales que estaba dando Nicolás; el primero que asistí era sobre las perdidas y el segundo sobre las comunicaciones en las relaciones personales. Sorprendida con la buena experiencia, me di cuenta que las sesiones personales podrían ser una buena solución para mi sentimiento de desconfianza y rabia con la mayoría de la gente.

 

Desde la primera sesión de coaching abrí mis ojos y entendí las razones de esos sentimientos. Nicolás me enseñó herramientas para identificar cómo actuar y pensar de una manera distinta, prestando atención a como me estaba sintiendo en cada situación en lugar de ignorarlo que es lo que yo venía haciendo, encontrando así equilibrio y por consiguiente tranquilidad. Lo recomiendo a ojos cerrados.

 

Lina Ángel, linisangel@gmail.com